Jamas pense en escribir a quien no conozco,
en ocasiones no vivimos para nosotros mismos y
nada es como parece o como creíamos,
nadie nos dijo que será un camino fácil
y heme aquí, tratando de robar sonrisas sin
preguntarte.
Bienaventurados decía aquel predicador,
ahora entiendo que estamos obligados a ello,
reír, cantar, abrazar y en ocasiones
desahogarnos,
kilómetros de llanto a veces necesarios,
entonces, la pregunta es, ¿por qué no seguir?
resistir, insistir y no desfallecer nunca ante el
supremo amor
Ahora, es tiempo para reconciliarnos con cada
mañana,
volar en alto el pensamiento sin mirar atrás,
Inmensidad inagotable de abrazos y amigos por
doquier,
luna nueva, sin reproches al mirarla,
amanecer de arco iris antojadizo de rayos de
luz.








